Alejandra Sánchez: “El estrés laboral disminuye la productividad hasta un 30%”

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Alejandra Sánchez Yagüe es directora de Mindtraining, Instituto de Entrenamiento Mental, que ofrece servicios integrales para el desarrollo sostenible de personas, equipos y organizaciones basados en coaching, Mindfulness y Programación Neuro-lingüística. Mindfulness se puede traducir en español como conciencia plena, aseguran que con esta técnica podemos aumentar nuestra productividad y la de nuestra empresa.

Mindfulness

Alejandra Sánchez, directora de Mindtraining, Instituto de entrenamiento mental

¿Cómo podemos detectar que sufrimos estrés?

Podemos detectar que tenemos estrés mediante una serie de síntomas físicos tales como dormir mal, tener ansiedad, adelgazarse o engordarse mucho en poco tiempo, dolores de cabeza, mareos, náuseas, temblor en las manos, bruxismo, dolencias físicas y palpitaciones, o mediante una serie de síntomas mentales como serían pensar cosas del tipo “ no tengo tiempo de nada”, “voy en piloto automático y corriendo a todos sitios”, “estoy desmotivado, deprimido, cansado”, “se me olvidan las cosas, me irrito con facilidad y no puedo concentrarme.”

¿Cómo nos afecta personalmente?

El estrés negativo hace que nuestro cuerpo y su funcionamiento queden alterados, se pasa de revoluciones y entonces empezamos a forzarlo para poder llegar a todo. Cada uno de nosotros siente y expresa el estrés de manera distinta, por eso lo importante es ver en cada persona qué síntomas tiene y cómo están afectando su vida.

Y esto se traduce a nivel profesional…

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) reconoce que el estrés laboral es uno de los principales problemas para la salud de los trabajadores y para el buen funcionamiento de las organizaciones en las que trabajan. Un trabajador estresado suele ser más enfermizo, estar poco motivado, ser menos productivo y tener menos seguridad laboral; además, la empresa para la que trabaja suele tener peores perspectivas de éxito en un mercado competitivo…

Suena catástrofico pero…

… esto no lo digo yo, lo dice la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un documento denominado “La organización del trabajo y el estrés”. Debido al estrés laboral, la productividad de la empresa cae hasta en un 30%, además de aumentar la tasa de accidentes laborales, la rotación de personal y las quejas de los clientes, entre otros.

¿Qué hago si me encuentro estresado? ¿Intento no pensar en ello, me voy de cañas, hago deporte o me voy unos días a la montaña?

Para gestionar adecuadamente el estrés recomiendo utilizar estrategias adaptativas y nunca estrategias desadaptativas. Me explico: hacer deporte con medida es una estrategia adaptativa, también alimentarse de forma sana y beber con moderación (máximo una cerveza o una copa de vino al día). Beber o comer en exceso son estrategias desadaptativas y esto no va a servirnos para regular nuestro estrés. Irse de vacaciones y hacer escapadas a la montaña también nos sirve pero en el día a día no podemos permitirnos esto y es por ello que es clave que los trabajadores aprendan técnicas sencillas de relajación y meditación para poder bajar los niveles de estrés en su vida cotidiana.

En este entorno de estrés aparece el Mindfulness ¿Qué es y cómo nos puede ayudar?

El Mindfulness se ha traducido en español como conciencia plena. Es llevar la conciencia plena a nuestra vida cotidiana. Para ello hemos de entrenar nuestra mente, pues, debido a la alta estimulación a la que estamos sometidos en nuestra vida cotidiana (televisión, radio, dispositivos electrónicos), nuestra mente tiende al piloto automático y se va de una cosa a la otra con facilidad. Y por ello tiende a la multitarea (mando un correo electrónico a la vez que contesto una llamada y a la vez que estoy pensando en que me tengo que ir ya a la reunión con mi equipo…). El Mindfulness es lo contrario a vivir en piloto automático y a la multitarea. Cuando como, como. Cuando escucho, escucho. Y cuando escribo, escribo… siempre en plena conciencia.

¿Qué beneficios aporta a nivel personal esta técnica?

A nivel personal, la práctica regular del Mindfulness aumenta la actividad en varias regiones del cerebro, incluidas las partes que intervienen en los procesos de aprendizaje y memoria y la regulación emocional; mejora las funciones psicológicas de atención, compasión y empatía; activa el sistema nervioso parasimpático, calma el sistema nervioso autónomo y disminuye los niveles de cortisol; estimula el sistema inmunológico; mejora las condiciones médicas incluyendo la diabetes tipo 2, ciertas enfermedades cardiovasculares, el asma, el síndrome premenstrual y el dolor crónico; y mejora las condiciones psicológicas como la ansiedad, el insomnio, las fobias y los trastornos de la alimentación.

¿Y beneficia realmente a las empresas?

A nivel organizacional daré dos ejemplos de organizaciones en las que se ha realizado un programa de Mindfulness para la reducción del estrés: Transportes de Londres (TfL) y General Mills.

En TfL, después del programa de entrenamiento en Mindfulness, el absentismo causado por el estrés descendió en un 71%, un 84% de los trabajadores mostró una mejoría en sus relaciones con los demás, un 77% mejoró su dieta y un 54% mejoró su calidad de sueño.

En General Mills, el 83% de los participantes dijo que a menudo tomaban tiempo cada día para optimizar su productividad personal, frente al 23 % que hacía esto antes de hacer el programa. El 82 % dijo que a menudo hacían tiempo en la mayoría de los días para eliminar algunas tareas/reuniones que tenían sólo una productividad limitada, frente a un 32 % que hacían esto antes del curso. El 80 % informó de un cambio positivo en su capacidad de tomar mejores decisiones con más claridad y un 89 % informó de una mejora en su capacidad de escucha.

Cada vez hay más terapias y metodologías para aprender a compatibilizar nuestra vida con las obligaciones de la vida actual ¿se nos ha olvidado cómo vivir o es que el entorno laboral y empresarial es demasiado exigente?

Todo cada vez va más rápido y cada vez le pedimos más a la vida, a los trabajadores, a nuestros hijos o a nuestras parejas. Vivimos en la sociedad de la inmediatez, de la exigencia y de la insatisfacción. Las empresas exigen cada vez más, pero esto también lo podemos ver en todas las esferas de nuestra vida: nuestro concepto de éxito es estar en la cumbre de la ola siempre. Y todo surfero sabe que esto no es así. Hay muchas horas encima de la tabla agudizando la atención y todos los sentidos para saber cuándo llega la ola. Y cuando la ola enorme llega, es sublime, pero también es sublime sentir en nuestra piel la espuma del mar y descansar encima de la tabla por unos momentos bajo los rayos del sol.

ola

Esperando la ola