¿Apalancamiento o desapalancamiento? Cuándo endeudarse y cuando capitalizar

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Apalancamiento o desapalancamiento

El endeudamiento financiero se ha convertido en una gran pesadilla para muchas empresas y familias. Seguramente, los orígenes para contraer deuda, estaban basados sobre dos premisas: capacidad de devolución y amortización, y costes financieros bajos y asequibles. 

Para comprender mejor que es el apalancamiento debemos recurrir a tecnicismos, incluso académicos, que nos orienten sobre su finalidad, su uso y sus consecuencias. El apalancamiento financiero se estudia al comprobar la relación entre deuda y capitales propios por un lado, y el efecto de los costes financieros en la cuenta económica, por el otro.

La ecuación de los balances empresariales universales nos indica:

INVERSIÓN = FINANCIACIÓN

Cuando hablamos de financiación, nos vamos a referir a:

  • Posición financiera: en este caso deuda contraída con terceros, especialmente entidades financieras.
  • Capitales propios o patrimonio neto, que no deja de ser el Capital Social, más las reservas estatutarias y voluntarias acumuladas.

En principio, el apalancamiento financiero es positivo cuando el uso de la deuda permite aumentar la rentabilidad de la empresa. En este caso, la deuda es conveniente a la empresa.

Cuando una empresa amplía su deuda le disminuye el Beneficio Neto por el aumento de los costes financieros.

Por otro lado, al usar más deuda disminuye la proporción de Capitales Propios y, por tanto, el denominador del ratio de rentabilidad disminuye con lo que puede aumentar dicha rentabilidad.

Recordemos que es el ratio de rentabilidad:

Rentabilidad = Beneficio Neto / Capitales Propios

Captura de pantalla 2014-10-22 a las 13.33.11

Para que esto sea así, los Capitales Propios han de disminuir más que el Beneficio Neto.

Para ver si una empresa tiene un apalancamiento financiero positivo, se pueden utilizar los siguientes ratios:

Apalancamiento = BAI / BAII   x   ACTIVO/CAPITALES PROPIOS

Descomponer la rentabilidad con factores económicos y de balance es para comprender si el uso de la deuda incrementa la rentabilidad, o dicho de otra forma, el producto de estos ratios ha de ser superior a 1.

> 1,  la deuda aumenta la rentabilidad, y por tanto es conveniente.

< 1,  la deuda no es conveniente.

= 1, el efecto de la deuda no altera la rentabilidad.

Pero resulta que las teorías han servido bien poco. Las empresas españolas están muy endeudadas, así como lo está el Estado. La necesidad de desapalancamiento en la economía española, y especialmente en su sector empresarial ha venido siendo objeto de atención en todos los análisis de organismos internacionales.

El Banco Central Europeo, en un reciente estudio sobre desapalancamiento empresarial en el área euro, argumenta que la deuda empresarial en España ha caído 15 puntos sobre el PIB, pero no es suficiente, deberían caer otros tantos para encontrar el equilibrio de umbral rentable.

Estudios, peticiones y recomendaciones deberían ser mucho más profundas en el sentido amplio de la palabra. Desapalancarse financieramente, significa atacar directamente la relación de las fuentes financieras de la misma empresa. Dicho de otra forma, la petición que hay detrás en los ajustes de la deuda, es la de CAPITALIZAR las empresas.

Captura de pantalla 2014-10-22 a las 13.32.59Fuente: BCE

Pero los problemas no acaban aquí. Normalmente las empresas se endeudan para afrontar inversiones tangibles o intangibles con las expectativas de obtener beneficios futuros.

Los fondos de maniobra, también conocido como capitales circulantes o capitales de funcionamiento se han deteriorado con el consecuente desequilibrio financiero de las empresas.

Dos causas principales lo motivan: incremento de la morosidad y excedentes de stocks.

También cabría destacar la parte reactiva de las empresas.

Según el estudio de las “Fuentes de financiación en las empresas financieras españolas”, para el intervalo temporal 2001 – 2013 y haciendo referencia a las cuatro principales fuentes de financiación, sobre empresas no financieras, recursos propios, deuda comercial, deuda financiera a corto, y deuda financiera a largo, indica que antes de la crisis las empresas presentaban un razonable equilibrio financiero. 

Definimos, razonable equilibrio financiero, a la relación entre Deuda y Recursos Propios, que estaba situada entre el 95% y el 105%. Dicho equilibrio se rompe en el 2008. La deuda se dispara al 140%. 

Dicho crecimiento de la deuda no es más que el anuncio y la precipitación del hundimiento de los recursos propios.

Captura de pantalla 2014-10-22 a las 13.32.43Fuente: Afi, con datos de las Cuentas Financieras de la Economía Española

Pero resulta que la parte reactiva empresarial ha hecho sus deberes. Desde 2008 hasta 2013, el nivel de endeudamiento se ha ido reduciendo paulatinamente, alcanzado en el último año, un nivel cercano al 100%.

Algunas empresas lo han podido hacer, otras no. Incluso algunas empresas que podían ser viables han sucumbido en el intento. Las maniobras de equilibrio financiero de aquellas empresas con capacidad negociadora han sido:

  • Refinanciación de la Deuda. Pasar del corto al largo
  • Capitalización de las empresas

 

rafael-alcón-díaz-lionRafael Alcón Díaz

Consultor Empresarial – Executive

www.escuraconsulting.com