Apoyo, recursos, conexión y reconocimiento, por IDaccion

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Si hacemos una lista de todo lo que necesitamos para desarrollar todo nuestro potencial profesional y empresarial no acabaríamos nunca. Sin embargo, probablemente podamos agrupar todas nuestras necesidades en estas cuatro categorías: Apoyo, recursos, conexión y reconocimiento.

Por apoyo entendemos aquel acompañamiento y conocimiento que nos pueden aportar otras personas para ayudarnos y orientarnos para llevar a cabo nuestra idea de negocio u optimizar nuestro desempeño profesional. Desde una sesión formativa a un asesoramiento personalizado, o un simple consejo colgado en un foro en Internet, hay muchas personas que nos pueden aportar una información, un contacto o simplemente los ánimos que necesitamos. Asesores, técnicos especialistas, mentores u otros emprendedores, empresarios y profesionales pueden hacer que no nos sintamos solos en el desarrollo de nuestro proyecto empresarial o profesional.

Lo que necesitas

Cuando hablamos de recursos no nos referimos únicamente a dinero en forma de financiación (imprescindible la mayoría de las veces) o subvenciones (que no siempre bien definidas). También se puede tratar de recursos físicos y de infraestructura, tecnológicos y obviamente, recursos humanos. Una definición de empresario podría ser la persona que alinea recursos en una misma dirección, añadiendo valor de manera que el producto resultante vale más que la suma de los recursos empleados. Esta definición se puede aplicar obviamente a los emprendedores y a cualquier profesional que de forma autónoma o en el seno de una organización desarrolle proyectos. Desde esta perspectiva, los recursos son la materia prima sobre la que desarrollarlos.

Tener conexiones siempre ha sido importante. La diferencia en nuestra era es que mientras antes las conexiones estaban reservadas a unos pocos miembros de determinados entornos geográficos y sociales, hoy en día con Internet de han superado estas barreras y las conexiones son abundantes y baratas, aunque no es tan fácil discernir entre aquellas que te aportan valor de aquellas que sólo consumen tiempo. Conectar con otras empresas y profesionales nos puede abrir multitud de posibilidades para desarrollar nuestros proyectos: nos permite encontrar clientes, proveedores, profesionales, recursos… Gracias a Internet y a las redes sociales -pero también a experiencias offline como el networking o el coworking- conectar es cada vez más sencillo… y más decisivo.

Por último, pero no por ello menos importante es el reconocimiento. Todos necesitamos obtener una recompensa por el trabajo realizado. Una recompensa que no es únicamente económica, sino que muchas veces es moral, en forma de “salario emocional“. En la economía del conocimiento, en el que las personas son el activo principal para el desarrollo de cualquier proyecto, su implicación personal y emocional es extremadamente importante para el éxito del mismo, ya que esta es la que dará un plus de productividad. Esto que es claramente aplicable en el ámbito profesional, también se cumple si somos nuestros propios jefes. Como emprendedor o empresario, obtener un reconocimiento por parte de la sociedad, de los clientes, delas instituciones o de compañeros y competidores nos motiva a seguir haciendo las cosas bien.

Muchas instituciones, tanto públicas como -cada vez más- privadas, tratan de ofrecer a emprendedores, empresas y profesionales, alguno o varios de estos elementos mediante iniciativas tan variadas como: asesoramiento y formación gratuita, financiación y subvenciones, desgravaciones fiscales, incubadoras y aceleradoras de proyectos, viveros de empresas, espacios de coworking, eventos, premios y un sinfín más de iniciativas -a menudo faltas de cierta cohesión o lógic-, que pretenden generar un impacto positivo en el desarrollo económico de la sociedad.

Cabe preguntarse si, todos estos elementos se pueden generar también de forma colaborativa entre los propios protagonistas, mediante el apoyo mutuo, el intercambio de ideas, contactos, conocimientos y proyectos, la conexión con otros emprendedores, empresarios, profesionales… también con inversores, proveedores y clientes. Y finalmente mediante el reconocimiento que supone la valoración agregada de cada uno sobre los demás. Para conseguirlo Internet y las redes sociales ofrecen una oportunidad única de desarrollar un espacio donde esto sea posible. La próxima semana esperamos hacer una aportación significativa en este sentido con una nueva herramienta que lo facilite. ¡Estad atentos!