Como combatir a los asesinos de ideas

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Siempre que crees que tuviste una buena idea, alguien decide tumbártela con comentarios impertinentes.

Maquiavelo (1513) ya apuntaba que “el innovador se transforma en enemigo de todos los que se beneficiaban con las leyes antiguas, y no se granjea sino la amistad tibia de los que se beneficiarán con las nuevas”.

No van a escucharte

Conclusión: si tienes una nueva idea no esperes que todo el mundo lo reconozca. Pero no olvides que en la comunicación tiene tanta responsabilidad la incapacidad del receptor para entender, como la incapacidad del emisor para explicar. Así que si quieres tener al menos un 50% de la conversación dominada no olvides la importancia de estructurar bien tu presentación.

Con una buena idea en el bolsillo, siempre pensamos que al resto del mundo les resultara evidente el interés. Descubrimos después frases como: “ya lo intentaron otros”, “no funcionara”, “sí, pero….”, “esta bien en teoría, pero….”, “ cuesta demasiado”, “no te líes” y algunas miradas condescendientes…

Cuando vayas a explicar tu idea NO empieces la conversación por: “tengo una idea” o “mi idea es…”

Algunos consejos para una presentación eficaz:

frases matadoras

Frases matadoras

1. Introduce un problema evidente en la conversación. (social, económico, legal, etc…). Busca la coincidencia de tu interlocutor.

2. Describe a quiénes afecta.

3. Apunta como se podría solucionar de una manera genérica.

4. Resume tu idea en una línea que despierte la atención. No olvides que debe contener la solución a un problema o necesidad.

5. Explica por qué alguien querría pagar porque le solucionasen el problema. ¡Y por qué son suficientes los que querrían pagar!!

6. Enlaza rápidamente con algunos puntos fuertes y oportunidades (si tu interlocutor no te conoce introduce aquí algún pequeño detalle acerca de tu formación y experiencia) y apunta algún punto débil y/o amenazas (con una explicación de cómo piensas superarlos)

7. Pídele, ahora sí, a tu interlocutor su opinión pero no sobre la idea, sino sobre el problema, las personas a las que afecta o las soluciones posibles… ¡Y apunta!

Aún así, es probable que tu interlocutor sigasin mostrarse tan entusiasmado como tú. Si te hacen observaciones pertinentes, utilízalas para mejorar tu idea. Si no lo son, no te preocupes, persiste. No permitas convertirte en otra víctima de los asesinos de ideas.

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