El juego perverso de los mercaderes

COMPARTE:

 

¿Estamos dispuestos a aceptar lo innegable: que el Estado y el ciudadano no son iguales ante la ley, que lo peor que le puede ocurrir a uno es tener al Estado en contra, aunque sea por error y durante un rato?” Eduard Punset en “Excusas para no pensar”.

Nuestra relación mayoritaria con las entidades financieras es simple. Está basada en la comodidad de disponer de una cuenta corriente o de ahorro, para canalizar por una parte cualquier tipo de ingreso, sueldos y salarios o pensiones, y por otro lado, para domiciliar todo tipo de gasto.

Aspecto diferente, es cuando alcanzas un determinado nivel de ahorro, y buscar obtener mayores rentabilidades a través de diferentes productos financieros, esta opción se realiza de forma voluntaria y con la plena confianza del director de agencia o empleado, que año tras año, ha sabido ofrecer lo que el cliente necesitaba, evitando cualquier riesgo o perjuicio.

Y por supuesto, cuando uno desea consumir bienes de alto precio, no le queda otro remedio, que solicitar el crédito necesario para alcanzar el sueño de su vida: adquirir una vivienda.

La economía especulativa está fuera del alcance de nuestra realidad cotidiana, incluso de nuestro entendimiento intelectual, como si fuera ajena a nuestra existencia, pero nada cabía esperar que afectase directamente a nuestra salud, integridad personal y emocional, y que nos arrojase al abismo. Hemos descubierto que significa la volatilidad.

¿Tan desprotegidos estamos?, pues no, ya que existen no tan solo leyes, disposiciones, recomendaciones en defensa de los derechos del consumidor, sino que también se establecen las limitaciones y penalizaciones para aquellos agentes que establezcan perjuicio desproporcionado a la sociedad civil.

La Directiva sobre Mercados de Instrumentos Financieros, en inglés MIFID (Markets in Financial Instruments Directive), introduce un mercado único y un régimen regulatorio común para los servicios financieros en los 28 estados miembros de la Unión Europea, y en otros tres estados del Área Económica Europea (Islandia, Noruega, Liechtenstein).

 post18-1

Los Test MIFID que comprenden tanto los Test de Idoneidad como los Test de Conveniencia son realizados por la entidad financiera con carácter previo a la contratación por parte del cliente. El principal objeto de los Test MIFID es la clasificación del potencial inversor en una de las tres categorías de clientes que distingue la normativa MIFID actualmente vigente: Cliente Minorista, Cliente Profesional y Contraparte Elegible.

Precisamente el Cliente Minorista es la categoría de cliente con mayor nivel de protección, poseedor de menores conocimientos y experiencia en materia financiera. Se incluyen en esta categoría principalmente Personas Físicas, Autónomos y Pymes.

PARTICIPACIONES PREFERENTES: UN PRODUCTO COMPLEJO VENDIDO AL CLIENTE EQUIVOCADO.

  • Producto complejo, ya que son bonos cuya rentabilidad está sujeta a los beneficios del banco.

  • No son depósitos garantizados ni acciones ordinarias.

  • Las entidades ofrecen recomprarlas por una valor inferior o canjearlas,

  • El canje puede ser por acciones, bonos convertibles o deuda subordinada.

Ya solo con la descripción se percibe que es un producto de alto riesgo, y por ser de riesgo, al principio se ofrecía una rentabilidad del 7%.

El juego perverso de los mercaderes es diabólico, frente a una necesidad imperiosa de financiación bancaria, en plena crisis sistémica, la “ingeniería financiera”, no vende el producto, capta los recursos a través de los ahorros de sus propios Clientes Minoristas, sin ningún tipo de explicación, consejo o asesoramiento, involucrando a toda su organización que de forma disciplinaria acata las directrices para alcanzar sus objetivos, socavando de un plumazo, la confianza mantenida entre cliente y la agencia bancaria próxima, sembrando el pánico entre los más indefensos.

Evidentemente, el mercado secundario cerró las cotizaciones, dejando los ahorros de una infinidad de pensionistas y jubilados, en papel mojado.

 post18-2

Este problema severo y castigador no ha depurado las responsabilidades y sobre todo, no ha resarcido a la totalidad de los damnificados.

Algunas entidades financieras, el caso que conozco “La Caixa”, afrontaron la solución con sus clientes de la siguiente forma:

  • Convertir el valor de las preferentes en un canje: 30% en acciones ordinarias y 70% en deuda subordinada con un vencimiento a 10 años.

El factor de la negociación, entre cliente y agencia bancaria, permitió convertir en líquido la deuda subordinada, solicitando un crédito por la misma cuantía, a un tipo de interés igual al remunerado por la deuda subordinada. El tiempo y la espera determinaron la cancelación de ambas operaciones, dejando el único inconveniente en el efecto fiscal, en las declaraciones del IRPF.

Las acciones ordinarias con un valor nominal superior a la cotización de mercado, tuvieron que esperar un tiempo razonable, hasta invertir los valores, consiguiendo tras su venta, incluso plusvalías que también afectaron las declaraciones del IRPF.

 post18-3

¿Por quién doblan las campanas?

Cotizar en bolsa es una decisión estratégica para las compañías. Aumentar la notoriedad, proporcionar liquidez a los accionistas, obtener financiación o una valoración objetiva de la empresa suelen ser las principales razones para acudir al mercado.

Se necesitan requisitos previos y superar toda una serie de controles de seguridad y garantías a los inversionistas de la transparencia económica y financiera para la difusión de una Oferta Pública de Venta.

Requisitos de los Valores nacionales:

  • La entidad deberá tener un capital mínimo de 1.202.025 euros.

  • La obtención de beneficios en los dos últimos ejercicios o, en tres no consecutivos en un periodo de cinco, suficientes para poder repartir dividendos.

Bankia el caso contrario a Caixa Bank.

En pleno tsunami financiero, con el estallido de las preferentes con el drama social correspondiente, en plena escalada de desahucios por no poder atender la deuda hipotecaria, Bankia se plantea cotizar en Bolsa, con el marketing mediático de “a bombo y platillo”.

Nada fue al azar, el uso de la imagen y reputación de un experto en el área financiera, más un discurso claro y contundente de solvencia para atraer a los inversionistas, tuvo su efecto cautivador.

¿Es posible que la arrogancia y la codicia fuesen superiores a los controles?

Ni el Banco de España, ni la CNMV, ni las salvedades del informe de auditoría fueron suficientes para evitar la segunda catástrofe del juego perverso de los mercaderes.

  • Los Clientes Minoristas pillados por las preferentes.

  • Los nuevos inversionistas perplejos ante del desplome de la cotización bursátil.

  • La intervención del Estado al rescate de la entidad, con el incremento considerable de la Deuda Pública.

post18-4

Cuando en los medios se habla de maquillaje, tecnicismos contables o cualquier sinónimo que indique alteración de la situación económica y financiera de una empresa que cotiza en bolsa, las responsabilidades penales saltan a la palestra.

Soy incapaz de determinar qué figuras contables se han alterado, pero sí que tengo la intuición y la percepción para interpretar lo probable de lo ocurrido, sobre un balance “tipo” de una entidad financiera.

  • Las preferentes tenían el objeto de financiar a las entidades financieras. Captar los ahorros de los clientes y convertirlos en preferentes, tenía la finalidad de incrementar los recursos permanentes, es decir, incrementar la voz de Capital y Reservas, para ofrecer una imagen más solvente y garantista a los inversores.

  • No se aplicaron adecuadamente las provisiones por el deterioro de los activos.

  • En el caso de la cartera de inversiones, la prudencia contable, determina que valores de cotización inferiores a los nominales de adquisición, deben ser provisionados contra Capital y Reservas.

  • La certeza que muchos de los créditos concedidos, créditos hipotecarios, no iban a ser atendidos por los clientes. La ejecución de los desahucios tiene el alcance social devastador, pero las entidades financieras tienen la necesidad de provisionar a pérdidas la morosidad potencial de sus activos, contra Capital y Reservas.

Rafael Alcón Díaz
Consultor Empresarial – Executive
Recuerda, Escura Consulting facilita un modelo competitivo de éxito para tu empresa. Un modelo sostenible, rentable y que cree valor.

El valor de la comunicación para conectar talento y gestionar el cambio