Empresas que rompieron las reglas

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empresas cambiaron reglas

Cuando Dick Fosbury acudió a las olimpiadas de México ’68 muchos le llamaron loco revolucionario. Cuando terminó su participación, oro y un récord olímpico en salto de altura bajo el brazo, dejaron de llamarlo loco, pero nadie duda de que su aportación al atletismo fue ciertamente revolucionaria. Mientras todo el mundo intentaba superar el listón saltando de cara, Fosbury se atrevió a romper las reglas no escritas y saltar de espaldas. En un principio, porque la técnica anterior era más complicada, pero luego se demostró que el “Fosbury Flop” (el salto Fosbury) era la técnica que mejor rentabilizaba el esfuerzo del atleta y optimizaba los resultados.

Fosbury se atrevió a cambiar las reglas y una nueva e individual manera de entrenar se convirtió en el estilo dominante hoy en día. Hay momentos de la historia en que, sin saberlo originalmente, se produce un cambio de página. Un suceso sin importancia, un descubrimiento casual o la presentación de un producto sin aparente novedad…También con las empresas hay momentos puntuales que cambian por completo la manera de hacer negocios.

Ford

El Ford T no era la primera aventura empresarial de Henry Ford, pero sí fue la que cambió para siempre las reglas del automovilismo. No es que el coche fuera una gran innovación tecnológica diferente a lo que se fabricaba por entonces, pero Ford introdujo una nueva manera de hacer los coches: la cadena de montaje. Menos costes, más productividad y mejores resultados para la empresa, puesto que consiguió que durante 45 años el Ford T fuera líder de unidades vendidas. Y lo más importante, consiguió imponer, probablemente sin darse cuenta, su modelo de trabajo a la competencia.

Wal-Mart

En Europa y América Latina Wal-Mart no ha tenido, obviamente, la penetración que ha conseguido en Estados Unidos, pero su ejemplo nos vale para mostrar cómo una empresa puede valer para crear un nuevo modelo de negocio. Del mismo modo que Harry Gordon Selfridge revolucionó el mundo de los grandes almacenes, Sam Walton cambió el sector del autoservicio. Wal-Wart ha conseguido cerca de 2.000 tiendas empleando casi 500.000 trabajadores y lo hizo introduciendo los descuentos y el autoservicio, dos nuevos conceptos que fueron la base para su éxito y ejemplo para otros empresarios.

Atari

¿Quién no ha pasado horas jugando a los videojuegos? Pues parte del mérito, o de la culpa, fue de la empresa japonesa de videojuegos, Atari, que en 1978 presentó el innovador Space Invader. No fue el primer juego shoot’em up (mátalos a tiros) del mercado, pero sí el que se marcó un game-changing. En un mercado inundado por versiones del famoso Pong y un poco estancado, Space Invaders lanzó en 1980 la primera licencia oficial para una consola casera visto el éxito que tuvo en las salas recreativas. Esto revolucionó el mercado y sentó las bases de los videojuegos modernos (y fue el más vendido en los 35 años de historia de Atari).

Kinder

Lo que consiguió la italiana Ferrero con su popular Kinder Sorpresa no fue solamente una diferenciación de la marca sino que estableció nuevas reglas en el mundo de las golosinas. Después de años fabricando barras de chocolate sin un éxito apabullante, Ferrero estableció un nuevo paradigma: las golosinas con entretenimiento. Introduciendo un muñeco de plástico se diferenció, pero con la variedad consiguió posicionarse y hacer que, en un mercado especialmente variable y susceptible, las demás marcas fueran a remolque.

Amazon

Si Jeff Bazos es considerado una especie de mesías 2.0 es básica y llanamente por Amazon. Bezos tuvo una epifanía cuando era directivo en una multinacional americana: vender libros por internet, por aquel entonces una auténtica quimera. Lo dejó todo, empezó su propia empresa y revolucionó el mercado, porque introdujo por primera vez una modalidad de comercio electrónico que no había sido explotada antes. Ahora, Amazon se ha convertido en una de las principales empresas digitales, pero además ha cambiado los hábitos de consumo y ha implementado una cultura de compras que hace unos años era inimaginable.

The Huffington Post

En un momento en que el papel de la prensa tradicional está siendo especialmente cuestionado, The Huffington Post parece haber dado con la tecla para regatear la crisis de los medios. ¿La responsable? Arianna Huffington, que cambió la manera de hacer contenido digital al propiciar que otros sitios publicaran sus artículos; muchos han seguido sus pasos. Ahora, solo el tiempo dirá si la fórmula de Huffington fue, verdaderamente, un cambio de paradigma.

iTunes

iTunes revolucionó tanto la industria de la música como Amazon lo hizo con la de los libros. Y es que cuando las discográficas pasaban por uno de sus peores momentos, Apple y iTunes aparecieron como un soplo de aire fresco que hizo factible la difusión de la cultura musical con la obtención de beneficios para los artistas. Otros actores han aparecido al cabo de los años (Spotify, Rdio,…) pero no hubiera sido posible sin el empujón que iTunes dio a la comercialización de la música por internet.

El Bulli

Si hablamos de innovación, dejadnos barrer para casa y hablar de uno de los revolucionarios españoles por excelencia (Dalí aparte): Ferran Adrià. Porque El Bulli, el restaurante que mantuvo en la élite gastronómica durante 15 años, más que una nueva manera de hacer negocios  inventó una nueva manera de comer: a las espumas le siguieron las esferificaciones, a las gelatinizaciones en caliente y un montón de inventos culinarios que invadieron las cocinas más avanzadas de todo el mundo. El Bulli instauró el dictado de las nuevas vanguardias occidentales y, según dicen los expertos, acabó con el monopolio de la cocina francesa.

Afflelou

Las franquicias son un modelo de negocio seguro y confiable, pero Alain Afflelou supo ir un paso más allá e instauró “un sistema democrático de representación” y en 30 años ha anticipado las evoluciones del mercado de la óptica y ha marcado las reglas en lo que a franquicias se refiere. En un mercado en que difícilmente parece tener sitio a la innovación, con una publicidad que rompía moldes, condiciones para los franquiciados fuera de lo común y, en general, con un concepto que le ha permitido diferenciarse de la competencia.

Nespresso

Hace unas semanas os hablamos del caso de innovación disruptiva de Nespresso y  de cómo la cafetera rompió las reglas del sector y creó un nuevo modelo de negocio. La revolución no era sólo de un diseño encantador o una diferenciación por la calidad, sino que Nespresso supo crear una nueva manera de tomar café que ha causado furor. Las demás empresas han seguido sus pasos.

Estos ejemplos, tan lejanos pero tan cercanos a la vez, son la prueba de que son las empresas que desafían las reglas y las que buscan una nueva manera de hacer negocios las que consiguen diferenciarse. La innovación disruptiva es la puerta hacia el éxito y cualquier emprendedor haría bien en tomar nota si quiere conseguirlo.