¿Estrategia de comunicación o comunicación en la estrategia?

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Hoy en día nadie duda ya de la importancia estratégica de la comunicación en el desarrollo de cualquier proyecto empresarial. Aún así, sigue siendo bastante habitual creer que la comunicación es algo “añadido” al proyecto, algo importante, sin duda, pero que no forma parte intrínseca del mismo. Esto nos lleva muchas veces a desarrollar primero el resto de aspectos del proyecto (la financiación, los recursos humanos, físicos, financieros y tecnológicos…) y sólo al final, cuando ya tiene que ser lanzado al público, pensar en qué estrategia de comunicación hay que seguir para darlo a conocer. Craso error. La comunicación y la visibilidad deben estar presentes en el proyecto desde el minuto cero de su desarrollo.

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Para que te escuchen no es necesario gritar

Hoy en día es imposible separar el “ser” del “parecer” o el “hacer” del “comunicar.” Si no comunicas, no existes. La visión de comunicación va más allá del marketing, mientras éste gestiona las relaciones de la empresa con los clientes, la comunicación se encarga de la relación de la empresa con todos sus grupos de interés. Además, la comunicación no siempre genera efectos inmediatos. Cierto es que las campañas de publicidad - si se acierta con la creatividad y se invierten medios- pueden generar efectos automáticos en forma de notoriedad y ventas pero, si nuestro objetivo es construir una marca, asociarla a ciertos valores y adaptarla a la evolución de los tiempos y a los distintos servicios y productos que queramos ofrecer, debemos tener una visión a medio y largo plazo.

Por ello, es importante desarrollar desde el principio un mapa de públicos que incluya no sólo clientes, sino también empleados, colaboradores, proveedores, inversores, entidades de interés, etc. Con todos ellos es necesario comunicar de forma consistente qué es tu empresa o proyecto y los valores que queremos asociarle.

Para complicar – o facilitar- aún más las cosas, Internet y su permanente evolución han modificado sustancialmente los parámetros de la comunicación empresarial: bidireccionalidad, e-commerce y reducción de costes son solo algunos de los aspectos que hay que tener en cuenta. Aparecen conceptos como la identidad digital o la marca personal que nos recuerdan lo importante que es nuestra reputación online (y también offline). Los consumidores han cambiado de hábitos y al tener acceso a mucha más información buscan, recomiendan y comparan antes de realizar una compra. La segmentación de públicos llega a tal extremo, gracias a las posibilidades que ofrecen los medios electrónicos, que se ha convertido en personalización.

En este contexto, la falta de transparencia y la inconsistencia se pagan caras. Debemos mantener un discurso coherente con todos nuestros públicos a lo largo del tiempo, porque en Internet todo (o casi todo) queda. Por todo ello, decimos que no cabe hablar de una estrategia de comunicación asociada al proyecto, sino más bien, de que la comunicación debe estar presente en la estrategia de negocio, formando parte  de él. Debemos escoger nuestros públicos, nuestro posicionamiento y nuestros valores, y a partir de aquí escoger los canales y desarrollar los mensajes y contenidos que vamos a utilizar.

En este sentido, la información que tenemos en nuestra página web o en nuestros perfiles en las redes sociales es de vital importancia, porque es donde los potenciales clientes van a ir a buscar información sobre nosotros. Una página web desactualizada, o una presencia en las redes que no se corresponda con nuestra auténtica identidad nos van a definir -negativamente- ante quienes nos visiten. Debemos prestar atención y cuidar los detalles, porque, desde un diseño equivocado hasta una mala respuesta telefónica, todo comunica y todo influye en cómo los demás nos perciben, y, en última instancia, todo repercute en nuestra cuenta de resultados.

ACERCA DEL AUTOR

Especialista en comunicación con un enfoque 360º orientado a emprendedores, microempresas, autónomos, cooperativas y empresas sociales. Los distintos medios y modos de comunicar son sólo herramientas. Lo importante es el mensaje.