¿Habla tu empresa el idioma de los negocios?

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internacionalización

Vivimos un cambio de época marcada por dos fenómenos complementarios: la globalización y la revolución tecnológica, que tienen una fuerte incidencia en el desarrollo de nuestros negocios. Por una parte, Internet nos permite vender en cualquier parte del mundo, ampliando nuestros potenciales clientes, pero también permite a empresas de cualquier parte del mundo venderle a tus clientes, por lo que también se incrementa la competencia. En este escenario la internacionalización de las empresas es ineludible si queremos competir en el mercado global.

Pese a las facilidades que ofrece la tecnología para comunicarnos, existe una importante barrera a la internacionalización: la diversidad idiomática. En este sentido las empresas de países con lenguas potentes como el español o el inglés siempre pueden internacionalizarse primero, entre los países de su propia comunidad lingüística. Sin embargo este es un enfoque muy limitado: la internacionalización de las empresas debe tener una vocación global y para ello es necesario salvar el escollo de los idiomas.

El inglés se ha convertido en la “lengua franca” de los negocios y resulta imprescindible su dominio para cualquier estrategia de expansión internacional. Como ya comentamos en este artículo, un mal conocimiento del inglés puede conducirnos a situaciones embarazosas que nos lleven no sólo a hacer el ridículo, sino a algo mucho peor: a la pérdida de oportunidades de negocio. Muchas veces, además del inglés, será necesario adaptar nuestros productos a otros idiomas desde el francés al chino pasando incluso por lenguas minoritarias pero cuyos hablantes agradecen (comprando) que nos adaptemos a su lengua.

En este contexto México se está consolidando como una potencia económica con un pujante movimiento de emprendedores, que impulsan nuevas iniciativas y crean nuevos puestos de trabajo, pero es necesario, incluso ineludible un esfuerzo por la internacionalización de estos negocios. Máxime siendo vecino de Estados Unidos, un gran mercado accesible para las empresas y emprendedores mexicanos gracias a la pertenencia a una zona de libre comercio. Sin embargo, el conocimiento del inglés por parte de la población mexicana no es el deseable, y ha bajado en los últimos años. No es extraño pues que la falta de conocimiento de idiomas sea la principal dificultad que reportan las empresas mexicanas a la hora de reclutar personal.

La tecnología, por suerte, nos echa también en esto una mano, ya que encontramos distintas herramientas que nos pueden ayudar a gestionar la diversidad idiomática en nuestra empresa. Así, diccionarios en línea como Woxikon pueden serte útiles para traducir cualquier palabra no sólo al inglés, sino a otros idiomas relevantes para los negocios. Si lo que necesitas es una traducción profesional puedes recurrir a plataformas como Trabajando Freelance, la mayor red de empleo de Iberoamérica que te permite publicar proyectos y buscar al mejor profesional para el mismo.

En todo caso, la barrera idiomática no es la única que se debe salvar para internacionalizarse. Diferencias culturales a las que a veces no damos importancia, pueden ser decisivas para hacer negocios a nivel internacional: desde las distintas fórmulas de cortesía o las normas de comportamiento socialmente aceptadas hasta los hábitos y horarios de los países en los que queremos desarrollar nuestra actividad deben ser tenidos en cuenta para tener éxito, pero de esto, ya hablaremos en otro artículo.