Innovación cruzada: hacer negocios colaborando

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Cuando Google presentó las esperadas Google Glass, más de uno se preguntó: “¿Y con esto debo salir yo a la calle?” Porque, admitámoslo, lo de las gafas inteligentes no era un prodigio de diseño. No es que fueran unas lentes especialmente feas, pero denotaban que había primado la tecnología por encima del acabado. Precisamente esto es lo que debían pensar sus responsables cuando anunciaron el acuerdo con Luxxotica para encargarse del diseño y la producción de los nuevos modelos de montura. ¿Y quién es Luxxotica? Pues ni más ni menos que la manufacturera que ha trabajado con Ray-Ban y Oakley, unas referencias para nada desdeñables.

La apuesta de Google por el estilo pone de manifiesto algo más que una ambición por hacer más competitivo su producto estrella, hace patente una nueva manera de hacer negocios que va tomando cada vez más protagonismo entre las grandes empresas: la innovación cruzada.

¿Cómo termina el buscador más importante del mundo colaborando con una de las manufactureras de lentes más prestigiosas del planeta? La respuesta es sencilla y a nivel empresarial realmente fácil de entender: porque las beneficia a ambas. Y de rebote, ofrecen un producto de mayor valor para el cliente final.

La innovación cruzada no es una simple provisión de servicios o un mero acuerdo comercial con un nuevo socio, sino, una combinación de energías en el que cada uno aporta lo mejor de su ámbito para dar con la tecla.

Ejemplos de innovación cruzada

El libro (de licencia Creative Commons y descargable gratuitamente) “50 negocios CO”, presentado por Infonomia, nos presenta ejemplos de innovación cruzada de lo más curiosos, pero que dan buena muestra de cómo de la colaboración entre empresas muy diferentes pueden surgir proyectos realmente interesantes:

  • Un encuentro fortuito (lo que normalmente origina este tipo de colaboración) entre los responsables de Reebok y Cirque du Soleil fue lo que originó Jukari, una sistema de entrenamiento aeróbico que cubría un hueco de ambas empresas: Reebok buscaba mejorar su posicionamiento en el mercado de ropa deportiva para mujeres y Cirque du Soleil, continuar con su expansión fuera de la arena circense.
  • Fiat y Lavazza representan parte de la esencia italiana del último siglo y han encontrado en el nuevo Fiat 500 L, una versión más larga del mítico Fiat 500, una manera de juntar lo mejor de cada casa. Entre las novedades, una bien insólita: una máquina de café espresso dentro del coche. La máquina se ha diseñado especialmente para el Fiat, que ha tenido que adaptar un receptáculo para ello. Eso sí, sólo permite hacer café con el auto parado, que si no supondría una auténtica distracción.
  • Siguiendo con en el sector del automóvil, vale la pena hablar de la colaboración que iniciaron Biotherm, la compañía de cuidado de la piel de L’Oréal, y Renault, que se asociaron para crear el ZOE, un coche 100% eléctrico que incorpora avanzados sistemas de filtración y purificación del aire para proteger la salud de los pasajeros. Expertos de las dos compañías aportaron su know how para diseñar aspectos realmente novedosos para el interior del coche.

Oportunidades para las PYMES

Ejemplos como estos son interminables. Ciertamente, la mayoría de ellos son de grandes empresas, dispuestas a innovar fuera de su campo de experiencia. Puede parecer pues, que la innovación cruzada está al alcance solamente de aquellas grandes compañías que, a priori, no tienen nada que perder. Nada más lejos de la realidad, puesto que son estas empresas las que abren el camino, pero el futuro de las PYMES pasa, sin lugar a dudas, por la colaboración con otras empresas.

Porque si el concepto del consumo colaborativo nació de las demandas de la sociedad, la colaboración empresarial debe hacerlo a partir de la oferta entre las pequeñas empresas: nuevos tiempos requieren nuevas maneras de plantear nuevas estrategias. El objetivo, el mismo de siempre: responder de una manera innovadora a las necesidades de sus clientes. Se trata de preguntarse: “¿Qué ofrece tu empresa? ¿Qué ofrece la mía? ¿Cómo podemos combinar nuestro potencial para ofrecer un servicio de mayor valor en el mercado?” Si la respuesta es positiva, sin duda, la innovación cruzada es el futuro: juntas, las empresas tienen más que ofrecer.