La disrupción digital, amenaza u oportunidad para los emprendedores digitales

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robot-507811_640En este mundo que nos rodea se está produciendo un cambio digital en el cual nadie puede sentirse a salvo, sino que nos afecta a todos, estamos ante la disrupción digital.

Este termino de tecnología disruptiva (disruptive technology en inglés) fue acuñado por Clayton M. Christensen y presentado en 1995 con su artículo Disruptive Technologies: Catching the Wave, como coautor junto con Joseph Bower. Y posteriormente en 1997 describió el término en su libro The Innovator’s Dilemma, con el término Innovación Disruptiva, debido a que algunas tecnologías son intrínsecamente disruptivas o sostenibles en sí mismas. Mediante esta estrategia la tecnología permite crear el impacto disruptivo en un mercado. El concepto de tecnología disruptiva proviene de una larga búsqueda de herramientas que identifican cambios radicales en el estudio de la innovación.

Por otro lado están las innovaciones o tecnologías sostenibles que son aquellas que se basan en la mejora de las tecnologías existente. Sin embargo no se debe confundir este término con el de innovación incremental, ya que las innovaciones o tecnologías sostenibles pueden ser también innovaciones discontinuas

La llegada de nuevos competidores con modelos completamente diferentes, la creciente importancia de la gratuidad y la colaboración masiva y sobre todo el poder que tenemos hoy como clientes, usuarios está transformando el mundo. La disrupción digital ha traído una serie de efectos que describimos a continuación:

  1. Costes marginales cero, con una disminución de los precios y la importancia progresiva de la gratuidad.

En nuestra economía actual que se podía denominar como economía de la abundancia, como explicaba Jeremy Rifkin en La sociedad de coste marginal cero, la gratuidad, la colaboración desinteresada o la integración vertical en nuevos modelos de negocio cuestionan la condición misma del capitalismo y del modelo productivo. Este autor indica el concepto de una “economía híbrida” en la que conviven un mercado capitalista y un mercado procomún colaborativo, en el que la gratuidad es una parte de la estrategia de las corporaciones ya sea como herramienta de marketing o como comunidad social. Dos modelos económicos que suelen actuar conjuntamente y que, a veces, compiten entre sí y que se benefician de las sinergias que surgen en los límites de sus perímetros respectivos., añadiéndose valor mutuamente y en otras ocasiones intenten sustituirse entre ellos.

  1. Aumento de competidores. (extensión del agilísimo)

El competidor ágil (flexible, rápido y productivo). A los grandes les cuesta bailar y más en la actualidad donde el ritmo de la música es tremendamente acelerado. Las empresas digitales son más planas y orientadas a servicios y viven en eso que hemos dado en llamar la “cultura beta”, es decir, un modelo de cambio constante que facilita la innovación continua. Las empresas tradicionales deben digitalizarse para dotarse de esta agilidad, imbuirse de la cultura del prototipo, dejar de tener miedo a fallar (emprendimiento), empezar a entender que no decidir es hoy la peor medida.

  1. El cliente y el usuario tiene el poder (customer centric & user centric).

Incremento de poder del cliente y de los usuarios pasando de invisibles a visibles, de usuario tecnológico a nativo digital.

Las organizaciones tienen que crear conversaciones, comunidades, plataformas de creación de valor en las que la experiencia de usuario pasa por ser capaz de decidir, de transformar, de construir. Las organizaciones tienen que entender que el cliente y el usuario van a jugar un rol protagonista en todo el ciclo de vida de productos y servicios.

Esto conlleva el entender las disrupciones tecnológicas, no solo como un despliegue de tecnología, sino que incluye a las personas (nativos digitales), la cultura de las empresas (CEOs digitales, responsabilidad corporativa, valores, gamificación, etc.), organización (comités, comunidades internas), procesos (redefinición de procesos, integración de buenas prácticas en el entorno digital como ITIL, etc.).

Los emprendedores digitales tienen que ser los protagonistas de la disrupción digital, desarrollar los roadmaps digitales, para automatizar procesos, comprender y mejorar la comunicación con los usuarios y los clientes, modificar las estructuras de costes, y transformar las empresas en ecosistemas digitales

Los emprendedores digitales tienen una oportunidad para subirse al mundo digital.

 

ACERCA DEL AUTOR

Experto en transformación digital, estrategia, procesos, seguridad y Gobierno TI. Presidente de ATI Madrid. (www.ati.es). Miembro itSMF, ISACA, Responsable producción proyectos en Penteo. (www.penteo.com)