¿Qué servidor elegir para tu blog?

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Cómo crear un blogII

En el capítulo anterior de esta serie, ya comentamos la necesidad y diversas opciones a la hora de registrar un dominio.

Ahora ya lo tenemos y vamos empezar a crear el blog para nuestra empresa. ¿Dónde lo alojamos? La respuesta depende mucho, obviamente, del proyecto que tenemos para nuestro blog y qué tecnología vamos a utilizar, tema del que hablaremos en el próximo artículo.

Pero intentando prescindir de estos condicionantes, podemos categorizar grosso modo diferentes tipos de proveedores de servicios, según su coste:

  • Gratuitos
  • Baratos (compartidos)
  • Caros (dedicados)

La división parece sencilla y en términos de calidad uno intuye que en cuanto más caro sea el proveedor, tendrá un mejor servicio, aunque no necesariamente es así.

Si pretendemos crear un blog sin muchas pretensiones iniciales, la idea de crearlo a trevés de servicios gratuítos como WordPress.com o Blogspot.com no es en absoluto descabellada. Estos servicios son sistemas en los que puedes utilizar el dominio de tu empresa. Son muy cerrados -no pretendas montar una tienda on-line en ellos- pero disponen de gran variedad de diseños gratuitos (también los hay de pago) y son robustos como una roca. Podríamos decir que esta opción es para blogs más bien sencillos aunque los hay con aspecto auténticamente profesional. Y la ventaja de empezar en un servicio como WordPress.com, por ejemplo, es que si vemos que se nos queda corto tenemos la posibilidad de migrar a WordPress.org. Hay bastante gente que se confunde entre un servicio y otro y de ello ya hablaremos más adelante, pero para establecer una diferencia fácil de entender, podemos decir que con wordpress.com te alojas en sus servidores con la tecnología que ellos te proporcionan, mientras que una instalación de wordpress.org la realizas en el servidor que tú elijas y no estás limitado a las herramientas que ellos desarrollan sino a miles de diseños y plugins creados por terceros, tanto gratuitos como de pago.

Y aquí pasamos al segundo nivel, los servidores baratos o de precio medio. Estos proveedores de servicios permiten total libertad a la hora de elegir la tecnología que vas a utilizar y aparentemente son muy asequibles y ofrecen cosas como ilimitado ancho de banda o de espacio de almacenamiento. Estos servidores son siempre compartidos (lo que quiere decir que en una misma máquina está tu blog y otros cuantos más) y puedes encontrar ofertas realmente atractivas que van desde los 3 a los 10 euros al mes en sitios como Godaddy o Hostgator. Como podemos ver, no es un desembolso nada exagerado aunque detrás de estas ofertas tan fantásticas siempre hay un poco de trampa. La cantidad de memoria RAM y de capacidad de procesamiento no entra nunca dentro de los servicios ilimitados y a la que generas un poco más de tráfico que un sencillo blog personal, los recursos empiezan a fallar y solo te queda la opción de ir ampliando, pagando, estas características con lo que aquello que a priori te costaba 3 euros mensuales puede acabar costándote 15 o 20

sevidor.

Aún así, siempre te saldrá más barato que un servidor dedicado. Con un servidor dedicado no solo tienes el control de la tecnología que vas a utilizar en tu blog sino también el de la máquina que lo aloja. Para entendernos, tú le estás alquilando a tu proveedor de servicios una máquina conectada a Internet que es virtualmente tuya y que difícilmente se te va a quedar corta para un uso como blog.

Aquí los precios ya empiezan a ser bastante serios, pueden ir de los 125 a 300 euros por máquina. De ventajas técnicas las tiene todas pero si vas a dar este paso lo que te tienes que plantear es si realmente necesitas tantos recursos y si vas a optimizarlos. Invertir 3000 euros o más  al año en el blog de tu empresa es una decisión que no debes tomar a la ligera.

En definitiva, como dice el dicho, a cada cual según su necesidad. No pretendas (a nivel de recursos) ser un Facebook antes de haber pasado por un modesto zuckerberg.com.

Solo si tienes muy claro cuáles van a ser tus necesidades, elige la opción que mejor las cumpla y quizás este artículo no te sea necesario. Pero si vas un poco perdido por este mundo, empieza desde abajo y a la par que vas aprendiendo a manejar y mejorar tu blog irás viendo las necesidades reales que necesitas. Siempre estarás a tiempo de cambiar a mejor si la ocasión lo requiere.