Usar Tinder para negocios y Linkedin para el amor

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Y tú ¿tienes pareja? “Bueno…estoy conociendo a alguien por Tinder, pruébalo, se puede conocer a mucha gente.” Estas palabras me rondaban en la cabeza un domingo cualquiera de esos en el que las primeras lluvias del periodo primaveral hacen que te quedes en casa con un buen libro. Había acabado de leer “El arte de la guerra de las mujeres” de Ching-Ning Chu y me sentía capaz de salir victoriosa de cualquier combate laboral y emocional.

Así que recordando las palabras de mi compañera de trabajo decidí registrarme en este universo paralelo para los lazy singles como denomina The New York times a los adeptos de Tinder. Por single paso, pero eso de ser lazy como que no va conmigo…

Aún así, te registras

Pero allí me encontraba yo, seleccionando un par de fotos de Facebook y premiando con corazones o cruces a los perfiles del sector masculino que se presentaban ante mi pantalla. Musculosos egocéntricos, graciosos atormentados, sosos sin más y algún que otro sujeto interesante… uno a uno iban desfilando de izquierda a derecha. Tras varios “It´s a match!” como si de un encuentro divino se tratara se abrieron las ventana al diálogo. Varias conversaciones insulsas durante un par de días y sólo dos pasan a la siguiente fase: el whatsapp.

Al final decides quedar para un café, una primera toma de contacto al fin y al cabo. ¿Y cuál fue el resultado? Positivo. Chico inteligente, atractivo, sano y aparentemente normal, con inquietudes y del sector de comunicación y publicidad. Parece que hay química y te despides de una velada en la que hubieron risas y complicidad y un “hablamos hasta la próxima”.

Al día siguiente sólo hay un triste “Que te vaya muy bien el día” en tu móvil.  Y…¿ya está? Empiezas a hablar un día sí y otro no, y percibes cómo se interesa extremadamente por tu trabajo, en vez de preguntarte cómo estás.  Tus dudas de despejan cuándo te agrega a ¡LinkedIn! ( y no Facebook ) y te explica sus proyectos para que lo hagas partícipe de los tuyos, pero de quedar y conocerse más… nada. Sólo interés laboral.  Incluso después de unos meses sin hablar recibes un escueto whatsapp:  “He visto que estás trabajando en un proyecto muy interesante, ¿qué tal si tomamos un café y me cuentas?

Anécdota real o ficticia ( lo dejamos a criterio del lector) invita a la reflexión. ¿Cómo nos estamos relacionando? Vemos como aplicaciones de citas se convierten en redes de contactos profesionales y las redes de contactos profesionales se  aprovechan para conseguir citas.

Hablando con otros usuarios de Tinder confirmas que es una tendencia. Paola, de 31 comentaba: “Si veía que no podía tener algo más, quizás un café se convertía en una buena charla laboral” o Sandra de 33, “A todos mi ex amantes los tengo en LinkedIn”. El sociólogo polaco Zygmunt Bauman, denominaría esta práctica cómo la máxima expresión del amor líquido, en la que la pareja sólo es una mercancía, en este caso laboral y, si cabe, personal. Otros, lo ven como una oportunidad para innovar y cruzar las reglas del trabajo con las personales.

¿Ligamos y/o trabajamos? Hagamos ambas

Rompiendo con la expresión “no mezclar el placer con el deber,” aparecen las siguientes aplicaciones. Así que, si no quieres seguir utilizando Tinder para hacer ligue-contactos profesionales, apúntate estas tres apps.

Networker:  

Inspirada en la dinámica de Tinder, la agencia Nodes lanza esta aplicación para IPhone. Se basa en los contactos de LinkedIn del usuario y, por geolocalización, te muestra los contactos profesionales de tu entorno. Muestra quién es la persona y su perfil, eligiendo “me gusta” o “no me gusta” estableces la relación con el otro usuario. Si ambos quieren conectar, tienen la opción de llevar la “relación” más allá de LinkedIn. Una forma divertida de hacer networking.

LetsApp

App parecida a la anterior, también conecta con tus contactos de LinkedIn.  Te permite activar o desactivar datos de contacto, mediante los cuales otras personas puedan localizarte. Tanto Networker como la propia LetsApp son aplicaciones muy útiles en ciertos eventos o congresos. Te ayudan a establecer de forma rápida y precisa relaciones profesionales interesantes. 

LinkedUp

También utiliza Linkedin, pero, sí bien en los casos anteriores el fin es profesional (y el personal corre a cargo de los usuarios), en LinkedUp la finalidad es clara: utilizar los datos profesionales para conseguir citas personales. Y es que compartir sector profesional une, y con nuestro perfil laboral se desvelan una parte importante de personalidad, en las que el liderazgo, la resiliencia y la empatía, se pueden convertir en algo “sexy.”

Y retomando la historia inicial, tengo que decir que de momento he cerrado mi cuenta de Tinder, cuando quiera buscar un publicista, creativo o inversor para mis proyectos  volveré a hacerme un perfil.

 ¿Y tú, qué aplicaciones utilizas para hacer contactos ligue-profesionales?

ACERCA DEL AUTOR

Periodista y miembro del equipo de Comunicación de IDaccion