Valoración de empresas II: métodos estáticos de valoración

COMPARTE:

En el artículo anterior comenzamos a tratar el tema de la valoración de empresas. Decíamos que la valoración de empresas ha pasado a ser una herramienta más a la hora de medir la eficiencia en el manejo de los negocios y la capacidad de los empresarios para generar valor. Y, por otro lado, la cambiante dinámica de los negocios a nivel global nos invita a tener actualizado el valor de nuestro negocio a fin de contar con recursos que nos permitan realizar buenas negociaciones.

Hoy esbozaré lo relativo a los métodos estáticos de valoración.

Las características básicas de estos métodos son:

  • Tienen como base el análisis patrimonial de las empresas.
  • Evalúan lo que ha sido la empresa y no lo que puede llegar a ser. Por ello, muchos analistas opinan que estos métodos han caído en desuso por mostrar una imagen estática de la entidad.
  • No considera los proyectos futuros de las firmas ni su rentabilidad.
  • Solo toma en cuenta los componentes del patrimonio a una fecha determinada.
  • Las perspectivas del entorno quedan fuera del análisis que se está realizando.
  • Establece un valor mínimo referencial para las partes que negocian o evalúan la empresa.

Dentro de los métodos estáticos encontramos:

  1. Valor Contable Neto
  2. Valor Contable Ajustado
  3. Valor Sustantivo
  4. Valor de Liquidación

Valor Contable Neto

Es la diferencia entre el Activo y el Pasivo de la empresa, expresada en valores históricos. Es decir:

Patrimonio= Activo – Pasivo

Este valor dividido entre el número de acciones nos da el valor teórico de cada título. En este valor influirán el costo histórico de la propiedad, planta y equipo, las políticas de depreciación y amortización, los métodos de valoración de inventarios (LIFO, FIFO, Promedio…), entre otras variables. Como se ve, no  refleja el valor actual de ciertos activos como el inmovilizado.

Valor Contable Ajustado

Es el valor del Patrimonio Neto ajustado a precio de mercado, es decir, a precios de reposición. Este método está en concordancia con las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), sin embargo, en mercados poco desarrollados es difícil encontrar montos de referencia para  valorar ciertos rubros como pueden ser bienes muy específicos o determinados instrumentos de capital.

Para aplicar este método es fundamental contar con la colaboración de tasadores independientes para valorar los activos de las compañías ya que los pasivos, por lo general, coinciden con el valor actual. Es obvio que la credibilidad y experiencia del tasador será entonces un punto fundamental para este cálculo, ya que uno de los errores más comunes en este tipo de cálculo es sobreestimar o subestimar los activos y/o pasivos, obteniendo así un valor errado de la empresa.

Otro punto fundamental es la valoración de los intangibles creados por la propia empresa, ya fuera mencionado en el artículo anterior. Para el caso de fusiones o adquisiciones se debe tener muy claro qué tipo de transacción se está llevando a cabo y cuál es el objetivo real de la negociación, es decir, ¿por qué está la empresa “A” adquiriendo la “B”? ¿es realmente una fusión o el fondo de la negociación nos dice que más bien es un adquisición? ¿qué es lo que más valora el comprador en la empresa que está adquiriendo (su know-how, su marca, sus activos fijos…)? Cuando tengamos la respuesta a estos interrogantes y a otras de este tipo, conoceremos el mejor método para aplicar.

La fórmula para calcular el Valor Contable Ajustado es:

Patrimonio = Activo – Pasivo (a valor de mercado)

Valor sustantivo

Proviene del Valor Contable Ajustado, la diferencia reside en que solamente se consideran los activos productivos. Es decir, si una empresa se dedica a la industria del calzado y cuenta con un terreno que adquirió con fines especulativos, ese terreno no formará parte del cálculo del valor sustantivo. Sin embargo, esta clasificación no siempre es tan fácil y algunos activos que a primera vista pueden lucir como improductivos pueden poseer un valor estratégico difícil de cuantificar.

Con este método se busca calcular la inversión necesaria que se debería realizar en el momento del análisis para constituir una compañía igual a la que se quiere valorar.

El Valor sustantivo puede ser calculado con las siguientes formulas:

Valor Sustantivo Bruto (VSB) = Activos operativos a valor de mercado (no tiene en cuenta el endeudamiento de la empresa)

Valor Sustantivo Neto (VSN) = VSB – Pasivos operativos a valor de mercado

Valor de liquidación

Parte del supuesto de que la empresa no continuará realizando sus operaciones y de que su valor será el resultado obtenido una vez los activos sean liquidados y los pasivos cancelados.

Esto, a todas luces, le da a los bienes y deudas de la empresa unos valores diferentes a los plasmados en sus estados financieros basados en el principio de negocio en marcha, ya que el todo es más que la suma de las partes y una empresa productiva no es igual a los valores de liquidación de sus componentes. Esto provoca que los activos disminuyan de valor con la liquidación y los pasivos puedan incrementarse, producto de indemnizaciones adicionales, honorarios de los liquidadores y costos relacionados con el proceso de liquidación.

El valor de liquidación se calculará entonces aplicando la siguiente fórmula:

Valor de liquidación = Activos * (1-d) – Pasivos * (1+r)

Donde:

d = Porcentaje en que se depreciarían los activos

r = Porcentaje en que se incrementarían los pasivos

Es muy importante destacar que para el cálculo de Valor Contable Neto, Valor Contable Ajustado y Valor de Liquidación se consideran todos los activos, productivos o no, ya que el no hacerlo ocasionaría una valoración errada.

En los próximos artículos comentaremos otros métodos para valorar empresas: los dinámicos y por múltiplos.