¡Yo quiero una red social de pago!, de Sebastian Cristi

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Quiero utilizar una red social pagada.

Efectivamente, quiero ser parte de una red social en la que deba pagar mensualmente una cuota.

¿Facebook? No
¿Google+? Tampoco
¿Twitter? Ni soñarlo

No estoy dispuesto a pagar por utilizar ninguna de las redes sociales de moda, o al menos no en sus actuales sabores ¿Por qué tendría que pagar por tener mis datos expuestos y utilizados comercialmente por estas redes o por tener decenas de marcas mostrando sus anuncios permanentemente con el supuesto de que se ajustan a mis gustos y necesidades?

Me encantan los perros, de hecho tengo dos… pero no me gusta que Google+ decida llenarme de actualizaciones acerca de estos animales. Tengo hijos y considero un tesoro invaluable a los niños, pero no necesito a Facebook para revisar las fotografías de su infancia y sonreír recordando sus travesuras, y la verdad no considero útil, seguro ni de buen gusto exponer a mis hijos a todo el mundo más allá de mi familia directa.

Creo saber lo que estás pensando… ¿Por qué alguien querría pagar por estar en una red social, cuando las que existen son gratuitas?

El argumento de quien no está dispuesto a pagar es muy antiguo y viene de mucho más atrás que las redes sociales. La radio fue gratuita (por supuesto después de pagar por tener el equipo y las cuentas de electricidad), la televisión también (dejando de lado el costo del televisor y el dinero que gastamos comprando las cosas con que los anunciadores nos seducen). Las dos principales formas de entretenimiento del siglo pasado se mantuvieron gratuitas por décadas. Definieron generaciones completas, introducían modas, estilos musicales, levantamientos sociales, guerras y paz en nuestros hogares y vehículos. El concepto de pagar por la radio y televisión podría haber sido visto como algo completamente fuera de lugar. Durante décadas la gente estaba conforme, satisfecha… hasta que se cansó de las opciones disponibles manejadas por los controladores, y quiso acceder a algo mejor, otras opciones.

freeLas estaciones de TV y radio cuya calidad de recepción dependían del estado del clima se volvieron añejas. Las marcas comenzaron a reconocer el estancamiento y comenzaron a buscar alternativas de interés para la audiencia, buscando opciones por un precio. La TV por cable y los canales Premium comenzaron a tomar forma y a ser preferencia de quienes buscaban canales más segmentados (deportes, películas, música). Luego de varias décadas de estancamiento, hace poco nosotros estamos dispuestos a pagar cerca de 100 dólares en nuestra cuenta de TV por cable, mientras millones de personas están pagando en promedio US$ 7.95 mensuales por acceder a sistemas como el ofrecido por Netflix. Spotify tiene millones de suscriptores en 15 países y continúa creciendo, cada uno de ellos paga US$ 7.99 cada mes. Muchos millones de personas pagan por el acceso a las ventajas de Xbox y la radio Sirius/XM. Puedo listar muchas otras compañías a quienes la gente paga por sus servicios, sin reclamar. Aun así, aparentemente existe una línea que no estamos dispuestos a traspasar por pagar una suscripción: no queremos pagar por una red social.

La verdad es que estoy listo para pagar, no importa si se trata de Facebook, Twitter, Google+ u otra nueva idea que aparezca en el futuro, aquí estoy yo. Tengo mi tarjeta de débito o crédito lista para desembolsar unos dólares, pero antes debo aclarar qué es lo que quiero y espero para estar dispuesto a darles algunos dólares:

  • Sin páginas de marca, anuncios o intentos de venderme algo, al menos no en las secciones definidas como no comerciales. Y estas áreas deben ser claramente establecidas, si quiero ver anuncios debo ser yo quien decida hacerlo y no el administrador de la red. La violación de este principio deberá ser la expulsión inmediata del infractor, con máximo una advertencia.
  • Datos personales privados y sin acceso, por nadie. Mis datos no pueden ser vendidos, compartidos ni cedidos a nadie ni por nadie. Siempre serás dueño de tus datos y estos se mantendrán completamente privados. Incluso, yendo más lejos en este punto, sugiero que los pagos para la suscripción a esta red se reciban únicamente con tarjetas de débito, de esta forma estarás en ella únicamente mientras pagues, y cuando decidas no hacerlo nadie podrá retenerte dentro de ella contra tu voluntad efectuando cobros indebidos a tu tarjeta de crédito, como sucede con muchos servicios hoy. Los datos de tu cuenta deberán ser borrados inmediatamente después del plazo establecido por contrato para tu suscripción.
  • El nombre que usaré en la red social es el que yo quiera, el que más me guste. Esta es una red social, no el departamento de defensa de la nación.
  • Áreas definidas de conversación. Si quieres hablar de política, noticias de último momento o de los resultados de tu equipo de fútbol favorito, debe existir un sistema fácil de utilizar para encontrar esas áreas, con subcategorías que te permitan llegar rápidamente al tema que realmente te interesa. Por ejemplo, un sistema de reuniones virtuales (chat, video conferencias multiusuario y audio) en el que convergen todos a quienes les gusta la música X, y en la que cada uno puede ser el DJ mostrando sus habilidades mientras se escucha, opina y critica en el chat…
  • Un área de video, en la que la gente llega y ve lo que hacen los demás, compartiendo además su propia transmisión.
  • Un área de transmisión de noticias durante las 24 horas, algo así como un CNN propio de la red social que permita enterarse a los usuarios de lo que sucede en el mundo y conversar acerca de lo que más les llama la atención. De seguro algunos debates no son gratos y menos cuando existen apasionamientos, pero algunos son buenos.
  • Destacados: Me encantan las secciones y noticias destacadas, pero deben existir filtros. La verdad (perdónenme los fanáticos) no es de mi agrado ver noticias de #LadyGaga donde no me las esperaba, debería tener un filtro de un clic para que nunca más se me muestren aquellos destacados que no me interesan. Este sólo elemento podría solucionar muchos de los problemas que actualmente tienen Google+ y Twitter.
  • Los círculos, grupos y listas son muy buenos conceptos, pero muy raramente utilizados en Google+, Facebook y Twitter. Únicamente los usuarios más avanzados y que utilizan más frecuentemente estas redes hacen uso de estas características. Sólo quiero dos tipos de grupos con quienes comunicarme: privados y públicos.
  • En cuanto al Market Place… No niego la utilidad que el área comercial pueda tener para una red social, incluso una de pago. Pero esta área deberá estar claramente definida: yo voy ahí solamente si deseo ir ahí, sin que nadie me lo imponga. En el “centro comercial” deben aparecer ofertas y promociones dirigidos exclusivamente a los miembros de la red, incluyendo ofertas flash que duran un día, horas o minutos, Esta sola idea haría que las marcas tengan una gran oportunidad de negocios. Por ejemplo, Coca-Cola ofrece un cupón de 2 dólares para comprar un embalaje de 6 latas a los primeros 100 usuarios que lo adquieran, durante los siguientes 10 minutos. Esto haría que las personas vayan a revisar qué hay de nuevo en el área comercial, constantemente…. pero por su propia voluntad.
  • Quiero que los trolls tengan que pagar por ser trolls. Si tienen que pagar por trollear, seguramente disminuirán a niveles que los llevarán prácticamente a desaparecer.

¿Por qué has estado dispuesto/a a pagar por una suscripción, a cualquier servicio? Probablemente es porque te gusta utilizar el servicio, pero quieres desenvolverte con mayor comodidad y utilizando únicamente lo que te satisface realmente, sin intervenciones comerciales no deseadas ¿verdad? Puede que el título de este artículo sea controversial para ti, pero piensa en los ejemplos que he colocado, y verás que en general estamos dispuestos a pagar para utilizar un servicio bajo los términos que nosotros deseamos ¿Por qué entonces no existe una red social de pago que nos permita desenvolvernos sobre bases en las que nos sintamos confortables? ¿Cuál es la diferencia con los otros servicios?

Ahora es tu turno, te invito a responder una simple pregunta: ¿Estarías dispuesto a pagar por estar en una red social en la que seas tú quien decide qué y cuándo ver los contenidos? ¿Qué otras características debería tener? ¿En cuáles de las ya mencionadas estás de acuerdo o disconforme?

Artículo de Sebstian Cristi para su blog RedSocialMedia.com